Una vez confirmada la prueba de embarazo positiva, es esencial realizar una ecografía obstétrica intravaginal para verificar la ubicación del embarazo dentro del útero y descartar la posibilidad de un embarazo ectópico (ubicado fuera del útero, generalmente en las trompas de falopio).
La ecografía intravaginal en el primer trimestre es especialmente importante en casos de sangrado vaginal, amenaza de aborto o dolor pélvico, ya que permite evaluar el estado y la viabilidad del embarazo. El momento ideal para confirmar la edad gestacional es entre las semanas 7 y 10, en las cuales es posible observar al embrión, verificar su vitalidad mediante la detección del latido cardíaco y calcular con precisión la fecha probable de parto.
Este examen proporciona información crucial para el seguimiento temprano del embarazo, contribuyendo a una atención prenatal integral y segura.